Yo quería decirte tantas cosas y entre esas cosas que te amaba, yo quería apostar a darnos todo, pero al final no dimos nada. Sólo que yo sigo guardando la esperanza. Yo quería contarte de mi vida y de las cosas bellas que por ti sentía, yo pensé que un día jurarías que sólo la muerte nos separaría. Sólo que a ti se te olvidó que yo existía. ¿Y ahora qué haré? Si todo aquel amor que un día jurarías, murió sin darnos cuenta que ya no existía. ¿Y ahora qué haré? Si trato de olvidarte para no sufrir, pero por más que intento, sólo pienso en ti y busco la manera de sobrevivir. Yo traté de vivir sin tu alegría y dejé de pensar en tus caricias,
pero hay tardes de Octubre que todavía, por más que uno quiera, no se olvidan.
pero hay tardes de Octubre que todavía, por más que uno quiera, no se olvidan.